miércoles
En un pueblo vivía una viuda madre de tres hijos. A las pocas semanas de haberse mudado todo el vecindario hablaba mal de ella. Decían que era perezosa, que estaba siempre acostada y que recibía las curiosas visitas de tres hombres; para no ser sorprendida en las practicas promiscuas, mandaba a sus hijos a la calle y estos se veían obligados a comer con los vecinos... Un día la llevaron al hospital y se supo la verdad: tenía una enfermedad incurable, no podía moverse mucho, los dolores eran tan atroces que prefería dejar salir a sus hijos para que no la vieran sufrir; los tres hombres que la visitaban eran su hermano, su medico y su abogado. Era una buena mujer, condenada por las suposiciones, difamada, rechazada injustamente... ¡ Cuanta gente es victima de los dedos acusadores ! Y tú que estas leyendo esto ahora... ¿ alguna vez has acusado a alguien injustamente?
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