Que escogieras aquel camino, no me disgustó;
que te detuvieras para oler las flores, me pareció un toque genial;
que cantaras mientras andabas dando saltitos, hacia todo más interesante;
que hablaras con los animales, le dio un toque de psicodelia al asunto;
que te encontraras con aquel villano, le añadió suspense a la historia;
que le hablaras, terrorificamente excelente;
pero...
que en el desvío tomaras el camino corto, eso...
eso me disgusto...
¡Maldita Caperucita! ¡Te me cagaste el cuento!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario